sábado, 31 de octubre de 2020

Reapertura del Museo Naval de Madrid

 Hace año y medio en mi última visita a Madrid, el Museo Naval estaba en periodo de renovación, una exposición conmemorativa, "175 años no son nada" fue el dulce sabor de boca que me llevé entonces. El pasado día 17 se realizó la reapertura con una museografía moderna. Alrededor de 3000 piezas se muestran con la nueva configuración, algunas menos que antes de la reorganización. Queda anotado para el futuro.

Descansa en paz, Bond, James Bond

 El mejor James Bond de siempre, a mi parecer, ha fallecido el día de hoy a los 90 años, descanse en paz Sir Thomas Sean Connery.

Halloween en casa, es más seguro

 Ya que la cosa está terrorífica por culpa de la maldita pandemia, aprovecho para animar a realizar un Halloween casero, podéis engancharos al maratón de cine "Terroríficamente Paramount", o cualquier otra plataforma TV que todos tenemos o, por qué no, coger un montón de revistas Mortadelo Extras de Terror, aquí dejo unas imágenes de las que tengo en mi archivo. No soy mucho de esta ¿celebración?, bueno no soy nada, pero ahí queda, ¿truco o trato?.





El rincón de Pérez-Reverte

 Cualquiera que siga mi blog sabía que después del artículo que compartí ayer de Pérez-Reverte hoy tocaba mencionar su colección. Una cosa que me apasiona es ver las librerías y lugares de trabajo, sus estudios, de los grandes escritores, me parece como entrar en su mundo, en el lugar de su inspiración, en parte de sus vivencias, ver parte de su vida ahí concentrada. Eso me ha ocurrido de nuevo cuando he buscado en internet alguna imagen de la colección de sables que atesora, no he encontrado gran cosa pero lo poco dentro del lugar confortable que los cobija me ha resultado una explosión de sentimientos.

He tenido que recurrir a las redes sociales para encontrar lo que buscaba, y quedo más que satisfecho con el hallazgo, unas imágenes de objetos que acompañan a los libros que son su vida. 

Libros, muchos libros, infinidad de libros, junto a ellos un Tintin que lo mira acompañado de una bola del mundo y la ballena de sus historia en "El tesoro de Rackham el Rojo", un viejo sable sobre la estantería de libros a modo de guardián o una composición homenaje a Sherlock Holmes, detalles. Acabo la descripción de imágenes con una tomada en el añejo comercio gaditano "Casa Serafín, Cuchillería Taller de Vaciado", muy acorde con su coleccionismo.





viernes, 30 de octubre de 2020

Confinado con un sable, Arturo Pérez-Reverte

    Un nuevo artículo en su Patente de Corso honrando a los coleccionistas, publicado en XLSemanal el pasado mes de mayo, en pleno confinamiento, y haciendo en este protagonista a su propio coleccionismo. Me encanta como escribe, como se expresa, y es que dice aquello que pienso con justas palabras, un artículo para reflexionar.

Confinado con un sable

    "Tengo en las manos un sable de caballería, de húsar francés. Procede de la guerras napoleónicas y es un modelo que la Historia conoce como AN IV, fabricado entre 1795 y 1796 en la factoría de Klingenthal. Se trata de una hermosa pieza con hoja ancha ligeramente curva y empuñadura de estribo a la húngara: el arma más prestigiosa y clásica de las guerras del Consulado y el Imperio, hasta el punto de que muchos húsares veteranos se negaron a cambiarla por los nuevos modelos y llegó hasta 1815 y Waterloo.
    He limpiado esa pieza como hago periódicamente con otras de mi modesta colección: paño suave y cera que protege el metal y el cuero de la vaina. Alguno de estos días de confinamiento y calma lo he dedicado a ellos; a repasarlos uno por uno y poner sus fichas al día, averiguando más de cada ejemplar por las pistas que ofrece: punzones y marcas que indican dónde y por quien fue fabricado y utilizado, investigando en catálogos de armas, libros técnicos y de historia que permiten reconstruir sus fascinantes biografías. Porque un sable, como todo objeto coleccionable, habla a quien lo escucha. Sobre todo, del tiempo que lo vio y las manos que lo empuñaron. Como sabe cualquier aficionado a coleccionar algo, un objeto no es solo codiciable por su valor material, que puede ser escaso, sino también, o sobre todo, por su historia y la de quienes antes lo poseyeron. Es una puerta de las muchas que se abren al conocimiento y la memoria.
    He pensado en estos días. En los coleccionistas de sellos, cromos, juguetes, relojes, libros, pastilleros, dedales de coser, automóviles, ceniceros, botellas de vino, cajas de cerillas o las innumerables variantes posibles. Creo que en estos tiempos de reclusión, que el privilegio de una buena biblioteca y lugares cómodos hacen llevaderos, pero que a otros menos afortunados condenan al aislamiento y la desesperación, los coleccionistas de algo, quienes amueblan su mundo personal con esas vías de escape que permiten ir más allá del objeto para disfrutar de cuanto suscita en la imaginación, encajarán con más sosiego lo difícil y amargo. Revisar sus colecciones, ponerlas al día, ampliar conocimiento sobre tal o cual pieza -más cuando se dispone de la formidable herramienta de internet- habrá aliviado, sin duda, momentos que en otros casos habrían sido de hastío, ocio estéril o desesperación.
Pero no se trata solo de coleccionistas. Cualquier afición, un móvil cualquiera que libere al ser humano de lo inmediato, si así lo desea, para llevarlo a otras regiones de placer y gratos ensueños, desde la simple contemplación de lo bello, útil o interesante hasta la penetración intelectual en cuanto ese objeto hace posible, ha salvado y salva, desde hace siglos, al ser humano de sus pozos oscuros y sus peores abismos. Entramos aquí en el ámbito de las aficiones, de los gustos alimentados por la iniciativa. En poseer, porque uno mismo lo construye, una tabla de salvación, un burladero confortable, una trinchera donde refugiarse- mirando al exterior o negándose a hacerlo, ya es cosa de cada cual- para abrigarse del frío que a veces hace ahí afuera. Del mismo modo que, cuando en otra etapa de mi vida, el regreso con malas imágenes en la retina a un hotel de paredes agujereadas y ventanas rotas me sumergía en un libro en cuyas páginas encontraba evasión, pero también explicaciones y consuelo, tengo la certeza de que quienes tienen una retaguardia amueblada con objetos que aman por su belleza o utilidad, gozan de más herramientas para que su cabeza, y como consecuencia su cuerpo, sobrevivan a los tiempos duros.
    Por eso hace rato, cuando limpiaba el sable de húsar antes de devolverlo a su vaina, pensaba con una pequeña sonrisa cómplice en todos ellos. En los hermanos de la costa a los que nos une, no la misma afición ni los mismos gustos, pero sí algo común y por encima de eso: la conciencia, o la intuición, o la experiencia, de que hay actividades, mundo propios que nos salvan; que alivian ese soledades que todos tenemos, inclusos, o tal vez precisamente por ello encerrados en un piso de 60 metros con niños, marido, esposa y suegra, o suegro. En quien con minuciosa paciencia construye barcos de madera para navegar con la imaginación, pinta soldados de plomo, recupera películas amadas de la videoteca, alinea vitolas de puros en un álbum, mata marcianos en la videoconsola, acaricia un libro como si fuera la piel de un amante o un amigo. Dichoso es, por tanto, quien tiene un sable en casa. No como arma, que eso es lo de menos, sino como compañía, evasión y consuelo."

Los comics más caros del mundo, Buho Magazine

 Buho Magazine del grupo editorial del periódico El Mundo realizaba en mayo del pasado año un ranking de los comics norteamericanos más cotizados a lo largo de la historia, puedo decirle que se han alcanzado cifras astronómicas. Siempre que aparece este tipo de ranking, los ejemplares son del otro lado del Atlántico, aquí en nuestro país, por ejemplo, no tenemos la cultura coleccionista capaz de alcanzar cifras interesantes. Como bien dice el reportaje del magazine, los ejemplares son algunos números uno, la aparición de cierto superhéroe en el ejemplar en cuestión y que el estado de conservación sea exquisito, los americanos para eso son los mejores, saben preservar el estado de los coleccionables. En el enlace del inicio puede verse el reportaje donde se aportan datos interesantes de cada ejemplar.

El ranking, de seis números, copado íntegramente por superhéroes, al que se hace referencia es el siguiente, a cada uno le acompaña la cifra alcanzada, normalmente en subasta:

1.- Action Comics #1 (1938).- 2.870.225€

2.- Detective Cómics #27 (1939).- 1.995.292€

3.- Amazing Fantasy#15 (1962).- 984.225€  

4.- All-Star Comics #8 (1941).- 837.439€

5.- Superman #1 (1939).- 654.025€

6.- Batman #1 (1940).- 507.854€


Action Comics #1 (1938), Detective Cómics #27 (1939), Amazing Fantasy#15 (1962)

All-Star Comics #8 (1941), Superman #1 (1939), Batman #1 (1940)

jueves, 29 de octubre de 2020

Soldados Reamsa, rarezas y otros

  Como dije ayer en mi entrada sobre el abanderado de la Infantería Real, son pocos los soldados a pie que me faltan en mi colección/muestra. Hablaba yo de unos soldados Coloniales, otros coleccionistas y entendidos los llaman Bengalíes, y gracias al magnífico blog soldaditosdeayeryhoy de José Luis Baca, que a su vez hace referencia al libro de Juan Martín García "Figuras de Plástico. 1951-1978", pude saber que al parecer se fabricaron para el mercado británico por lo que eran difícil encontrarlos en nuestro país hasta que apareció internet. Una vez desaparecida Reamsa fue el fabricante Gomarsa quien se hizo con los moldes, desde ahí los materiales plásticos a utilizar fueron distintos, estos no volvieron a comercializarse, actualmente se pueden ver a la venta las dos variantes de soldados a pie coloniales realizados en plomo.

Me he servido de Todocolección para aportar unas imágenes de estos soldados además de otros a la venta o vendidos en el mismo portal y que han sido modificadas tanto en formas como en colores, así se les han añadido tambores, se les modifica el color del uniforme e incluso las banderas. Se puede ver el mejor ejemplo en la web cornetasytamboresbaca del mismo José Luis Baca donde encontramos curiosidades tales como el traslado por parte de la Legión del Cristo de la Buena Muerte.


Soldados coloniales/bengalíes Reamsa

Soldados falangistas

Infantería Real con variedades realizadas en el oficial a pie y a caballo y el soldado tocando la corneta

miércoles, 28 de octubre de 2020

Abanderado Reamsa, Infantería del Rey

Llevando la contraria al refrán, no he desesperado y hoy por fin la espera ha dado sus frutos. En estos años he logrado hacerme con una muestra de todos los ejércitos a pie del fabricante Reamsa, bueno me falta algún soldado colonial muy difícil de encontrar y a precios prohibitivos, por lo demás están casi todos. Dentro de esta muestra me faltaba el abanderado del la infantería real y hoy la he conseguido. He compartido anteriormente las entradas Reamsa-abanderados y soldados-del-rey-reamsa donde se echaba en falta la nueva adquisición así que ya por fin queda completada, bueno queda alguna pieza por ahí pendiente de otros ejércitos pero no tan relevante como el abanderado.

Abanderado Infantería del Rey o Infantería de línea

Reamsa abanderados


Soldados del Rey Reamsa

lunes, 26 de octubre de 2020

Futbolín (2013)

 Cuando buscaba en la web el documental "Tras el futbolín" encontré "Futbolín" cine animado 3D del año 2013. Me ha parecido una buena idea traer aquí la referencia a esta cinta de animación hispano/argentina, Juan José Campanella, donde los jugadores de un futbolín cobran vida para ayudar a un niño, a veces, y más en estos tiempos, se agradece un soplo de aire fresco.


Tras El futbolín

Hoy he visto en el canal de TV Dkiss varios episodios de Maestros de la Restauración (Salvage Hunters), El Taller. En uno de ellos se llevaba a cabo la restauración de un viejo futbolín francés. El futbolín ha sido uno de los juegos que más me atraían en mi niñez/juventud, desde el futbolín de juguete que nos dejaron los Reyes Magos y en el que mis hermanos y yo organizábamos campeonatos, hasta los viejos futbolines de los billares El Buche en Puerto Real, todo son agradables recuerdos, nos gustaba, y nos gusta, el fútbol grande y llevábamos la imaginación a los campos de juegos pequeños. Cuando hace unos años construí mi actual casa tenía en mente poner en mi cuarto/leonera un pinball (flipper) y un futbolín, el tiempo hizo que mi leonera fuera, nuestra, y se compartió como lugar de estudios y labores. Podría decir que pierdo independencia pero gano compañía, en la balanza gana lo segundo. El tiempo da muchas vueltas, la ilusión no se pierde, y como dije hace unos días, el que espera... mientras me conformo con estos dos jugadores y bolas, tuve otros que no conservo pero estos se salvaron.

He encontrado en YouTube un video del interesante documental del canal Btv " Tras el futbolín" donde se narra la vida de su inventor Alejandro Finisterre, se muestran los 8 primeros minutos, para aquellos que tengan interés en visualizar el documental al completo dejo el siguiente enlace de YouTube Tras el Futbolín.

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