El reloj despertador analógico de cuerda ha dejado de ser un objeto cotidiano en las habitaciones de medio mundo, se van dejando a un lado y acaban desechándose, en otras ocasiones se convierten en piezas para ceración de arte.
He visitado una curiosa exposición en el Museo de Chiclana, "El campito de Hera", de Julio Castilla, en ella he encontrado una obra, 'El árbol de crono', realizada con varios de estos relojes, una pieza llena de magia e imaginación que bien podría formar parte del fantástico mundo de "Alicia en el País de las Maravillas".
Interesante exposición donde perderse dejando correr la imaginación.






No hay comentarios:
Publicar un comentario
Gracias por participar en mi blog